Psicomagia

 

 

 

 

Vivimos en un permanente estado de repetición de hábitos, costumbres y creencias heredadas por generaciones, que nos encargamos de perpetuar en forma inconsciente. Llega un momento en que estos patrones repetidos dificultan el crecimiento y desarrollo íntegro del ser humano. Veo la Psicomagia como una vía de transformación, que permite a la persona manifestar todo su potencial en las diversas áreas de la vida, establecer una nueva relación consigo mismo y el mundo, y elevar su nivel de conciencia.

Creada por el multidisciplinario Alejandro Jodorowsky, la Psicomagia a través de la representación o teatralización de actos simbólicos o metafóricos, busca restaurar la memoria dañada en el tiempo por la familia, la cultura y la sociedad manifestado en creencias, ideas y visiones que condicionan y limitan la vida. Tiene sus raíces en el acto poético, en el mundo onírico, el teatro, la magia y el chamanismo. Su efectividad reside en que el inconsciente acepta el lenguaje simbólico como si fuera real, permitiendo a la persona expresarse, liberándose  de bloqueos y resolver conflictos familiares arraigados por generaciones.

Estos conflictos son percibidos en forma abstracta por la persona, es decir, no pueden ser vistos ni tocados, por lo tanto el cerebro no los reconoce y tampoco sabe cómo resolverlos. La Psicomagia le da forma al conflicto, permitiendo que sea vivido a través de los sentidos y reconocido por el cerebro. Desde esta perspectiva, la persona se convierte en protagonista y conductor de su conflicto para solucionarlo. En el tiempo se expresa una nueva realidad que se manifiesta en nuevos hábitos y comportamientos, acordes con un propósito o finalidad que haga de la vida una experiencia auténtica.

“No son las palabras las que curan, sino los actos. El acto psicomágico moviliza nuestra psiquis profunda y nos hace tomar conciencia a todos los niveles, incluido el instintivo. El objetivo del mismo es que la nueva información quede grabada en el cuerpo”.

Alejandro Jodorowsky